Cinco horas con Mario

Argumento

Marzo de 1966. Carmen Sotillo acaba de perder a su marido, Mario, de forma inesperada. Una vez que las visitas y la familia se han retirado, ella sola vela durante la última noche el cadáver de su marido e inicia con él un monólogo-diálogo en el que descubrimos sus personalidades y la incomunicación de su matrimonio.

Y, como si el conflicto matrimonial de Carmen y Mario fuera una piedra arrojada en un estanque, en círculos concéntricos aparecen su familia, sus amigos, todos los personajes de la ciudad de provincias, del tendero a las autoridades, claros, nítidos, identificados con rasgos inolvidables, y la vida española de esos años, la ciudad, llega a palpitar viva en las palabras de Delibes.

Con una forma entrecortada, detallista al mínimo, reiterativa y llena de tópicos, Carmen Sotillo dice cosas, emite juicios, se manifiesta de manera que a muchos jóvenes de hoy les puede parecer increíble o considerarla medio tonta. Pero ese lenguaje existía, esos juicios se emitían, esas “cosas” de Carmen estaban en la vida de todos los días.

“CINCO HORAS CON MARIO” es también el espectáculo de un lenguaje, de una forma de hablar burguesa y provinciana, de la que Delibes dejó, como un notario, fe literaria y teatral.

Ficha

CINCO HORAS CON MARIO
de
Miguel Delibes

Una Producción de José Sámano

Esta obra se estrenó el día 26 de Noviembre de 1979, en el Teatro Marquina de Madrid.

REPARTO

Mª DEL CARMEN SOTILLO             LOLA HERRERA
MARIO, SU HIJO                              JORGE DE JUAN

______________________

Adaptación escénica MIGUEL DELIBES
SANTIAGO PAREDES
JOSÉ SÁMANO
JOSEFINA MOLINA
Realización Decorado MANUEL LÓPEZ
Arreglos Musicales CARLOS MONTERO
Iluminación FRANCISCO FONTANALS
Directora de Producción MARGARITA KRAMER
Fotografías JORDI SOCÍAS
Escenografía RAFAEL PALMERO
Música LUIS EDUARDO AUTE

Dirigida por JOSEFINA MOLINA

Críticas

Extractos de Críticas. Madrid 1979-80

  • Interesantísimo experimento escénico. El espectáculo es magnífico, por el incomparable texto, por la sobriedad y fuerza que lo imprime la actriz, y por el inteligentísimo trabajo de análisis de frases y de comportamientos que ha desplegado la directora.

Ángel Fernández Santos. Diario 16

  • Lola Herrera logra el mejor trabajo teatral de su vida artística, recitando un monólogo difícil, matizando sus relieves, dándole vida gestual con sobriedad. Fue aplaudidísima en su final.

Antonio Valencia. La Hoja del Lunes

  • Un sólido y convincente trabajo. Josefina Molina y Lola Herrera han acertado. Miguel Delibes, también. Su texto novelesco posee hondos canales de comunicación teatral.
  • Ni una concesión al patetismo exterior, ni una enfatización. Dificilísimo deslizarse por un tono confidencial. Admirable auto-limitación gestual.

Lorenzo López Sancho. ABC

  • La escritura narrativa de Miguel Delibes tiene una gran plasticidad: con la palabra “se ve”, se perciben las presencias humanas, los ambientes.
  • Lola Herrera y la dirección interesantísima de Josefina Molina han compuesto el monólogo sin teatralidad, como un desafío.
  • Todo se sostiene principalmente en el prestigio: el de Miguel Delibes; en el de una interpretación ejemplar de Lola Herrera y en el de Josefina Molina.

Eduardo Haro Tecglen. El País

  • Un montaje que apareció en la cartelera casi pidiendo permiso, con las fechas contadas, con un alquiler draconiano, ha conseguido algo extremadamente difícil tal como están los tiempos. No sólo sobrevivir, o conseguir críticas excelentes, sino llenar el teatro a diario y situarse entre las primeras filas de recaudaciones. Esa es la causa de la prórroga de “Cinco horas con Mario” en otro teatro madrileño, el Lara.
  • He aquí un ejemplo de cómo un reducido equipo de profesionales -con José Sámano como productor- ha arriesgado su trabajo en una apuesta que está dando resultados positivos.

La Calle

  • Estupenda actriz que ha realizado el designio artístico del autor. El jueves pasado le dije a Miguel (Delibes) en la Academia: “Lola Herrera es exactamente Menchu Sotillo” Él me contestó sonriendo: “¿Verdad que sí? “

Fernando Lázaro Carreter

  • ¡Memorable actuación! Hay que descubrirse ante ella.
  • “CINCO HORAS CON MARIO” va a llevar a la sala a un número de espectadores infinitamente superior al que podía pensarse ante una obra de personaje único. No había sonado en toda la representación el menor rumor. Un silencio profundo revelaba que los espectadores tuvieron el alma en vilo. Esa es la principal misión del arte escénico. Y aquí hay que rendir homenaje a la directora Josefina Molina, en una labor de finísima artesanía.

Adolfo Prego. Blanco y Negro

  • Simbiosis perfecta entre texto y la actriz Lola Herrera. Josefina Molina, minuciosa, ha cuidado hasta el último matiz, con sensibilidad extrema.
  • Excelente espectáculo, desde el texto a la dirección, pasando por la interpretación. La hora y pico se hace corta.

Manuel Gómez Ortiz. YA

  • Vaya en primer lugar un homenaje a Lola Herrera. Que una actriz ocupe ella sola durante casi hora y media el escenario y que no decaiga, en todo este tiempo, el interés del espectador, sin hacer alardes ni exhibicionismos gratuitos, dice mucho a favor del intérprete.
  • Y dice mucho, también, a favor de la obra de Miguel Delibes
  • Nos encontramos ante un excelente trabajo escénico, ante un ejemplo de cómo el teatro puede servir para que reflexionemos sobre nosotros mismos, sobre nuestro pasado inmediato, sobre nuestro presente democrático.

Miguel Bilbatúa. Mundo Obrero

  • Estupenda, matizadísima, cálida, intensa, verdadera interpretación de Lola Herrera. La actriz desarrolló una rica y entrañada lección de teatro puro, rebosante de jugosidad y floreciente de escuetos pero rizados síntomas de ironía, de ternura viva, de lozanía dramática auténtica, de dramatismo sin afeites. Espléndida actuación la suya.

Pablo Corbalán. Informaciones

Extractos de Críticas. Barcelona 1980

  • En estas “CINCO HORAS CON MARIO” hay que aplaudir sin la menor reserva a Lola Herrera. Su trabajo actoral es de una honestidad y rigor extraordinarios.
  • Su voz, su gesticulación y su estar en un espacio escénico sórdido y falto de agarraderos son los adecuados.
  • La reacción de un teatro prácticamente a tope en una función no de estreno fue de silencio atento durante la representación y de entrega total al caer el telón.

Gonzalo Pérez de Olaguer. El Periódico de Catalunya

  • La labor de Lola Herrera es antológica. Sólo por verla a ella en este papel tan complejo y difícil se justificaría holgadamente la asistencia al teatro. Es una labor matizada, variada…Pero sin gritos, sin retorcimientos, sin concesiones. Esta gran creación es un prodigio de sabiduría escénica, de ritmo y buen sentido, tarea a la que ha colaborado, con singular tino, Josefina Molina, la directora de escena.
  • El éxito de “CINCO HORAS CON MARIO” fue rotundo. El público, que por segunda vez llenaba la sala para asistir al estreno, aplaudió con gran fervor y repitió sus ovaciones incontables veces. Lola Herrera fue objeto también de ardorosas manifestaciones de admiración y simpatía.

A. Martínez Tomás. La Vanguardia

  • Durante hora y media de actuación Lola Herrera pone sus cinco sentidos en hacernos creer en el realismo de sus narrados recuerdos y en la sinceridad de una confesión que está repleta de humor, de amor y humanidad.
  • Doble acierto de haber llevado a escena la novela de Miguel Delibes y de haber hecho que fuera factible esta empresa.

Josep Urdeix. El Correo Catalán

  • Lola Herrera vive su personaje con una emoción casi impúdica, con una lucidez que traspasa los límites del espectáculo.
  • Miguel Delibes quiso crear un personaje que reflejara una época y una ideología. Lola Herrera y Josefina Molina van más allá; no buscan a la víctima de esta época sino al creador que hizo posible la víctima.

Montserrat Roig

Extractos de Críticas. PROVINCIAS 1980/81

  • Sensacional Lola Herrera. Fuera de lo común. Sí, esta es la opinión generalizada del público que asiste al teatro al referirse a la interpretación de Lola Herrera. Y es que lograr que un monólogo no nos parezca tal, que sea un mosaico de diálogos analíticos, auténtica policromía del alma y fotografía de una trayectoria vital sólo se puede obtener, aparte de la dirección y adaptación, con el concurso de una profesional de la talla de Lola Herrera.

José Luis Centeno. El Ideal Gallego

  • Espléndida la dirección de Josefina Molina; es admirable la movilidad, plenamente razonable, que da al personaje protagonista.
  • Para ello cuenta con la gran actriz que es Lola Herrera, perfecta en las inflexiones de la voz, justa en los ademanes, realmente “metida” en el personaje. Al final el público permaneció sentado durante largo tiempo aplaudiendo, hasta hacer levantar el telón seis veces, cosa poco frecuente en nuestra ciudad.

Ramón Patiño. La Voz de Galicia

  • Lola Herrera, con plástica sencillez, en una austeridad gestual verdaderamente admirable, va escalando las cotas del dramatismo, dueña y señora de la escena, sin desorbitar en ningún momento la contenida expresión de su problema. Es una gran lección de interpretación la que nos brinda, y en Lola Herrera está, en una gran proporción el éxito de la obra.
  • El público que llenó la sala del Victoria Eugenia, prodigó sus calurosos aplausos, expresión sincera de en qué medida había quedado complacido.

Santiago Aizarna. El Diario Vasco

  • Lola Herrera, bien ayudada por Josefina Molina, ha hecho una de las demostraciones más brillantes de a lo que puede llegar una actriz con entrega total a un personaje.

Fuertes. El Comercio. Gijón

  • Nuestro fervoroso y agradecido aplauso a todos cuantos han hecho posible esta entrañable hora y media de representación: Miguel Delibes, Lola Herrera, Josefina Molina, José Sámano, Rafael Palmero, Antonio Betancourt y Luis Eduardo Aute. Y al público de Granada, cuya sensibilidad está ahí y estará siempre cuando se le ofrezca verdad, simplemente verdad, como en esta ocasión.

Emilio Prieto. Patria. Granada

  • La artista que ha sabido aprovechar la narración de Miguel Delibes de forma casi sublime es Lola Herrera, llena de vitalidad, siempre con el gesto acompañando la palabra, absolutamente integrada a la psicología de esa mujer, Carmen Sotillo. Y llena la escena cumplidamente, en una labor de antología.
  • Otra mujer, Josefina Molina, le ha ayudado en la dirección sin fallos y muy inteligentemente.

Última Hora. Palma de Mallorca

  • Pocas veces hemos visto aplaudir con tanto calor y tan prolongadamente como ayer a Lola Herrera, al final de su portentosa creación de Carmen Sotillo, la protagonista de Cinco horas con Mario. El telón bajaba y subía, una y otra vez, y el público aplaudía con entusiasmo refrendando el triunfo de una actriz excepcional.

S.R. El Correo de Zamora

  • Un éxito total. El público ovacionó como pocas veces hemos oído en el teatro. Delibes y Lola Herrera lo merecen. El primero, por el gran talento derrochado en su novela y cuyo texto sirve de expresión a la artista y ésta, por su entrega y excepcional capacidad expresiva.

La Gaceta Regional. Salamanca

  • Minuciosa dirección y acertado juego lumínico. El espectáculo triunfa porque hay texto y hay interpretación, ambos en grado superlativo. El texto es magnífico y la interpretación insuperable.
  • Lola Herrera realiza un agotador trabajo, demostrativo de cómo una actriz puede incorporar en ente de ficción hasta extremos de fingir una total identificación.
  • La extraordinaria interpretación de Lola Herrera cautivó al público, que escuchó el monólogo con respetuoso silencio y creciente atención, rompiendo al final en una ovación calurosa, tachonada de bravos, que hizo alzar el telón repetidas veces.

Martínez Velasco. ABC. Sevilla

  • Josefina Molina ha dirigido la obra con gran habilidad, sosteniendo desde el principio al fin de la representación un notable equilibrio de situaciones y manteniendo el perfecto ritmo de la obra.
  • El trabajo de Lola Herrera está realizado limpiamente, dignamente, sin extorsionar el tipo, sin falsos latiguillos, divirtiendo y emocionando alternativamente al espectador para llegar a un final de mayor tono dramático.
  • Al final de la representación el público aplaudió larga y calurosamente a Lola Herrera, actriz afirmada en los primeros puestos de nuestra escena.

Mengual. Levante

Fotos